
Sí, es cierto, la consulta electoral realizada en Uruguay el 25 octubre 2009, señala que ninguno de los candidatos a la Presidencia logró tener la mayoría absoluta de votos, y por lo tanto se realizará una segunda consulta electoral el 29 noviembre 2009 entre los dos candidatos más votados, quienes como se sabe son José Mujica Cordano (en representación del Frente Amplio), y Luís Alberto Lacalle Herrera (candidato del Partido Nacional).
Bueno, por cierto muchos análisis podrían ser hechos en relación a este resultado, y obviamente a ello se han dedicado profusamente en Uruguay tanto analistas políticos como consultoras de opinión, y también integrantes de las diversas agrupaciones políticas, periodistas, diplomáticos, docentes universitarios, y ciudadanos en general.
En los siguientes comentarios nos ocuparemos preferentemente de las repercusiones que ha tenido este resultado fuera de Uruguay, considerando especialmente los partes de información divulgados por las agencias de noticias. Será interesante observar cómo se considera desde el exterior la madurez política del pueblo uruguayo, y qué imagen se está formando sobre quienes competirán en el llamado balotaje electoral.
Antes de pasar a desarrollar este enfoque, transcribiremos a continuación varias comunicaciones de prensa de conocidas agencias noticiosas internacionales, dadas a difusión en los días siguientes a la consulta electoral de octubre 2009.
Parte 1 AFP: El resultado oficial confirma una segunda vuelta entre Mujica y Lacalle
El ex guerrillero José Mujica fue el más votado en las elecciones del domingo en Uruguay (47,5%), pero deberá disputar una segunda ronda con el liberal Luís Lacalle (28,5%) según la Corte Electoral, tras escrutarse el 100% de las mesas.
Parte 2 Reuters: Habrá una reñida segunda vuelta en las elecciones de Uruguay
El ex guerrillero José Mujica se enfrentará al ex presidente opositor Luís Alberto Lacalle en una reñida segunda vuelta electoral en noviembre, con el objetivo de mantener a la izquierda en el poder en Uruguay.
Parte 3 AFP (Yanina Olivera): La izquierda obtuvo una victoria pírrica en Uruguay
La coalición de izquierda Frente Amplio que gobierna en Uruguay, obtuvo una victoria con sabor a derrota, al perder los plebiscitos que impulsaba para anular la Ley de Caducidad e instaurar el voto por correo, y estar al borde de perder su mayoría absoluta en el Parlamento.
Parte 4 AFP: El candidato uruguayo a la presidencia por el partido Frente Amplio y ex guerrillero, José Mujica.
La del FA es una victoria con sabor a derrota, porque gran parte de la expectativa era obtener mayoría parlamentaria y ganar en primera vuelta, y además porque se perdieron los plebiscitos, dijo a AFP Jaime Yaffé, profesor de Ciencias Políticas en la Universidad de la República.
Mujica obtuvo un 47,49% de los sufragios, mientras que el ex presidente Luís Lacalle (1990-1995), del opositor Partido Nacional (PN, centro-derecha) cosechó un 28,53%, y entonces se deberá disputar una segunda vuelta, según el escrutinio primario de la Corte Electoral.
Yaffé dijo que más allá de las declaraciones, estaba en el ánimo del FA una victoria contundente, pero las expectativas se vieron frustradas.
José (Pepe) Mujica y su compañero de fórmula, Danilo Astori, trataron de contrarrestar esa sensación y vigorizar los ánimos de sus seguidores.
“Consideramos que ha transcurrido un evento de carácter electoral importante, con una alta votación en todo el país”, afirmó Mujica la noche del domingo.
“Estamos contentísimos con la votación recibida, y cómo no estar contentos con la votación, nos dirigimos a la victoria”, dijo por su parte Astori.
Mujica afirmó en radio El Espectador que el resultado “está en línea” con los pronósticos de las encuestas, y reconoció que hay una caída del FA (con respecto a las elecciones de 2004, cuando ganó en primera vuelta con 50,4%), pero que esa caída estaba pronosticada.
“Igualmente fue un triunfo con gusto amargo”, afirmó Alfonso Lessa, analista y autor de varios libros sobre la historia reciente de Uruguay, afirmando que lo que demuestra el resultado es que el Presidente Tabaré Vázquez tenía razón en preferir la fórmula Astori-Mujica.
Además, es la primera vez que el FA baja su votación desde su fundación en 1971, y ello ocurrió a pesar de la popularidad del actual jefe de gobierno Tabaré Vázquez (más 60%), la buena gestión del gobierno, y la pésima campaña del dirigente blanco Luís Alberto Lacalle, agregó Lessa.
“Indudablemente Mujica no es Tabaré Vázquez, Mujica es un líder muy fuerte, pero no es el líder de todo el FA, y genera desconfianzas y rechazos dentro de la coalición”, dijo honestamente Lessa, quien no obstante relativizó las cosas: “De todas formas el FA se confirmó como la fuerza más importante del país”.
Por su parte, Juan Carlos Doyenart, director de la encuestadora Interconsult, afirmó que “es difícil decir que fue una victoria del FA”, pese a que fue el partido más votado, porque “hay una sensación de frustración por no ganar en la primera vuelta y además perder los dos plebiscitos”.
Para este analista, “el verdadero ganador fue Pedro Bordaberry”, que obtuvo un 16,66% como candidato del Partido Colorado (PC, centro-derecha), formación que en los comicios de 2004 registró solamente un 10% de los votos, tras ser actor principal de la política uruguaya por más de un siglo. Y Juan Carlos Doyenart también señaló que el Partido Nacional festejó los resultados como una victoria, porque a pesar de caer (en 2004 había obtenido 34%), de todas maneras logró acceder al balotaje, instancia para la que se tiene fe de ser el ganador.
Ninguno de los dos plebiscitos que apoyó el FA, uno para derogar la ley que evitó enjuiciar las violaciones a los derechos humanos durante la dictadura (1973-1985), y otro para instaurar el voto epistolar, fueron finalmente aprobados. Según el escrutinio primario, la Ley de Caducidad (votada por el Parlamento en 1986 y ratificada por la ciudadanía en 1989) recibió 47,36% de los votos, cuando necesitaba más del 50%. Y en lo que respecta a la consulta por el voto epistolar o por correo para los ciudadanos uruguayos que viven en el exterior, solo 36,96% sufragó por esa iniciativa.
“Tenemos que aceptar con serenidad la decisión que ha tomado la sociedad; cuando se toma una decisión que no coincide con la voluntad que hubiéramos tenido al respecto, nos tiene que quedar la tranquilidad de que fue un pronunciamiento democrático”, dijo Astori sobre los plebiscitos.
Breve análisis sobre los partes de prensa y sobre la visión que se tiene del proceso electoral dentro y fuera de fronteras
Bueno, que cada cual saque sus conclusiones. Y como con facilidad puede concluirse, lo expresado en estos partes de prensa así como distintos análisis políticos aparecidos en otros países, destacan en forma casi unánime las anteriores actividades terroristas y guerrilleras de José Mujica, y no es para menos, y por cierto no es para menos, pues no es nada usual que alguien que aspira a ser Presidente del país tenga ese tipo de antecedentes, y además sin duda ello genera rechazo o al menos desconfianzas y suspicacias, tanto por parte de amplios sectores de ciudadanos uruguayos como por parte de personas pacíficas y de trabajo de otras partes del mundo.
El terrorismo islámico y los atentados de ETA generan rechazo generalizado en occidente, y por su parte en nuestra región latinoamericana, las acciones de las FARC en Colombia y de Sendero Luminoso en Perú por cierto que también han provocado preocupación y extendida opinión negativa, dado la actuación tan larga de estos grupos, y dados los secuestros y hechos de violencia protagonizados en reiteradas oportunidades.
Cierto, el grupo extremista uruguayo abandonó la lucha armada hace ya tiempo, y sus integrantes se beneficiaron de una generosa amnistía, pero igual, la gente uruguaya que quiere vivir tranquila y que no está de acuerdo con la prepotencia político-ideológica y con la violencia, que es mucha, tiene presente las cosas que promovieron los tupamaros así como su manera de pensar pasadas y actuales, opinando que esos antecedentes son incompatibles con las importantes y trascendentes funciones presidenciales, desde donde se debe impulsar el diálogo y el acuerdo y no la confrontación. Por otra parte, el propio José Mujica se encarga en este sentido de refrescar la memoria a sus conciudadanos, pues es un charlatán, y como en su fuero íntimo está convencido que él personalmente es un campeón, y que los tupamaros tuvieron desde su creación una conducta ética impecable y muy altruista, y que son una especie de salvapatrias, el candidato frenteamplista no tiene empacho en responder sobre su línea de pensamiento justificando y defendiendo todo lo hecho por su grupo guerrillero, y claro, los periodistas que le entrevistan también le hacen preguntas muy capciosas que por momentos le hacen enojarse respondiendo con palabrotas y con argumentaciones muy burdas.
Cierto, hay un grupo de uruguayos que parece no preocuparle los antecedentes guerrilleros de José Mujica, y por eso votaron al Frente Amplio en las elecciones del 25 octubre 2009. Pero también es cierto que hay otro grupo de uruguayos que de ninguna manera están dispuestos a olvidar ese pasado, especialmente porque los propios tupamaros y quienes les ven con simpatía, permanentemente están machacando con la historia reciente, y con los derechos humanos, y con la necesidad de inculpar a los militares que en el período dictatorial se comportaron sin la más mínima ética y por fuera del ordenamiento jurídico, haciendo justicia por mano propia pues indudablemente mataron o mandaron matar a muchos de quienes tenían encarcelados, falseando la identidad de muchos niños nacidos en cautiverio, etcétera, etcétera, etcétera.
Una mayoría de uruguayos no votó la anulación de la llamada Ley de Caducidad, y en particular quien escribe estas líneas no la votó, no la apoyó, pero de ninguna manera eso quiere decir que personalmente apruebe las aberraciones que cometieron algunos militares en el período dictatorial que sufrimos todos, sino todo lo contrario, repudio y me dan asco los desvíos cometidos por ciertos militares, y especialmente por los mandos de la época que seguramente estaban en conocimiento de lo que ocurría.
Pero así como digo esto digo lo otro, también repudio y me dan asco todas las cosas que hicieron los tupas antes del período dictatorial, durante el período dictatorial, e incluso algunos hechos aislados que impulsaron después del retorno a la democracia, como por ejemplo los desórdenes que promovieron en las inmediaciones del Hospital Filtro cuando en cumplimiento de una resolución judicial se estaba en proceso de extraditar a España a varios presuntos etarras (en esa oportunidad no solamente hubo violencia y desmanes por parte de los manifestantes, sino que incluso tenían en la zona un ómnibus con miguelitos y con material explosivo, el que felizmente no usaron debido a que la oportunidad no les pareció propicia, y esto es cierto pues así lo declaró uno de los compañeros tupamaros de Pepe Mujica en una larga entrevista que oportunamente realizó y difundió CX36 Radio Centenario, y donde incluso se aclaró que bueno, se tenía simpatía por los etarras dado que ellos inicialmente habían apoyado y financiado al grupo tupamaro, y se trataba entonces de devolverles la gentileza). Por el comportamiento que exhiben, pareciera que los tupamaros se creen unos iluminados, que deben actuar de guía de quienes no entienden muy bien las cosas; y para colmo son intolerantes con la disidencia, así que no dejan mucho espacio para el diálogo y el acuerdo y el intercambio de argumentos.
Así que en lo personal y en relación a la historia reciente, no me parece mal que se difunda y así se destaquen todas las aberraciones que cometieron los militares durante el período en el que controlaron al país, pero que también se señalen con todas las letras todos los disparates cometidos por los tupamaros.
Y en relación al posible juzgamiento y encarcelamiento de militares que torturaron, que mataron, y que robaron niños quitándole su identidad original, en lo personal nada me gustaría más que en esos casos se hiciera justicia, y que salieran a la luz todos los chanchullos en los que estuvieron involucrados algunos integrantes de las Fuerzas Armadas, pero claro, si así se actúa con los militares así también debe actuarse con los tupamaros, quienes por su parte también hicieron de todo.
Cierto, algunos tupamaros fueron descubiertos y encarcelados por varios años, y otros inclusive se les quitó la vida, pero otros se la llevaron de arriba, pues lograron pasar inadvertidos o a tiempo lograron irse lejos. Aquí también en las tiendas tupamaras hay muchos chanchullos que hoy día no se conocen, y que en mérito a la verdad histórica y a la necesaria difusión de la historia reciente, mucho convendría que se conocieran más detalles, pues está bien, el gran mérito que puede tener el desarrollo de un buen compendio de la historia reciente es abrir los ojos para que algo parecido no vuelva a repetirse. Hay que decir fuerte y alto nunca más a los excesos en los que se puede llegar a incurrir en el entramado de un Gobierno autoritario y dictatorial, donde subterráneamente se admite la justicia por mano propia, y donde incluso se puede quitar la vida a disidentes, pero también hay que decir fuerte y alto nunca más a las guerrillas sediciosas, que sin duda también cometieron excesos, que sin duda también se abrogaron el derecho de aplicar justicia por mano propia, secuestrando e incluso también matando, y que a veces, como en el caso de los tupamaros, tomaron como modelo a la dictadura cubano-castrista, férreo gobierno autoritario que en cuanto a longevidad está disputando el primer puesto al también largo proceso dictatorial liderado en su momento por el Generalísimo Francisco Franco en España.
En resumen y ya para terminar estas argumentaciones, dados los anacronismos cometidos en ambos bandos, sedición y militares, tal vez convendría convencerse que es mejor dar vuelta a la página y mirar hacia el futuro, y no andar revolviendo cosas que van a oler muy mal. Pues ciertamente el mundo sigue su curso y no espera a quienes se desgastan dando más importancia al pasado que al futuro. Pero si se quiere ver hacia atrás y se quiere investigar todo lo ocurrido, en lo personal estoy de acuerdo y no me opongo, pero siempre que se investigue a fondo y se saquen a la luz los cuanchullos cometidos en todas las tiendas. Pero claro, eso es muy difícil, pues los propios tupamaros y José Mujica en particular, cuando se les argumenta de esta forma, responden que esa es una teoría estrafalaria, una teoría de los dos demonios. ¡Pero Dios mío qué desparpajo, una teoría, como si eso hubiera sido sacado de una galera! ¡Como si los tupamaros hubieran sido unos angelitos, una especie de Robin Hood modernos llenos de buenas acciones, paladines de la democracia y de la justicia! En la medida que lo que ellos llaman teoría de los dos demonios les parezca una simple teoría estrafalaria y sin sentido, está revelando que los tupamaros no hicieron aún un buen examen de conciencia, y que aún mantienen su equivocada forma de pensar de los años sesenta y setenta.
Por lo dicho convendría que José Mujica no fuera elegido como Presidente, pues si eso se llega a concretar, las diferencias de opiniones en Uruguay inevitablemente se van a radicalizar, y eso no es bueno, y eso no es nada bueno y nos traerá dificultades.

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